slide 1

 

 

 

  

Más información

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                          Más Información de un click Aqui

 

 
 
nuevo_encabezado_instituto.jpg

Políticas del Instituto

 

Aceptamos a miembros activos de la Iglesia que tienen buen testimonio, recomendados por el cuerpo pastoral y que han sido llamados al servicio de tiempo completo o servicio parcial para ministrar en la Iglesia.

 

Los alumnos deben estar activos en el trabajo de la Iglesia. Buscamos que no sólo se llenen de conocimiento, sino que sirvan; buscamos gente que produzca, que sirva al Señor paralelamente a sus estudios.

Los aspirantes reciben primero un Curso de Inducción, donde se les explica qué es el instituto, para quien es y para quien no es, las características del llamamiento al servicio, la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo que tendrán que hacer, así como el funcionamiento y los requisitos de admisión al mismo. Esto permite que entren sólo aquellos que quieren hacerlo y que han comprendido bien el llamamiento, y es un filtro para evitar que se inscriban personas con motivaciones o expectativas equivocadas. Nadie puede ser admitido en el instituto si no toma este curso primero (favor de informase de la próxima fecha para este curso).

Sometemos a entrevista a los aspirantes al instituto, para evaluar si cumplen con los requerimientos del instituto y revisar sus motivaciones y planes. Esto ayuda para que los alumnos sientan un compromiso más grande, y que no entren al instituto sin tener bases correctas.

Uno de los requisitos para entrar es que los alumnos estén estudiando o trabajando secularmente durante sus estudios en el instituto, porque no queremos que el instituto sea un refugio para flojos, lo cual va en detrimento de sí mismos y de la Obra.


En caso de alumnos foráneos (de otras Iglesias) se aceptan bajo las mismas políticas. Como no tenemos el servicio de internado, el estudiante debe conseguir dónde vivir y un empleo dónde trabajar. Se le ofrece ayuda para acomodarse pero sin el compromiso de resolverles este aspecto.